De chiquitina tenía en casa un típico piano de pared y hubo un día que me paré, lo abrí y empecé a toquetearlo. Yo nunca había estudiado lenguaje musical ni solfeo, ni nada parecido, sólo me fijaba en las notas que quedaban bien juntas y las memorizaba y claro, como yo quería tocar, pero no sabía, pues empecé a inventarme mis propias melodías. Fue así como empecé a componer.
Irme a vivir a Michigan durante tres años. Me fui allí para estudiar composición, pero, paradójicamente, fue una experiencia tan fuerte y sentí cosas tan fuera de mi zona de confort que tuve que alejarme de la música. Fue tal la presión que sentía que no quería saber nada ni de instrumentos, ni de mi voz, ni nada. Necesitaba espacio para asimilar y asentar lo que estaba viviendo y saber realmente a donde quería dirigirme.
Pues, la primera vez que volví a subirme a un escenario después de ese parón fue cuando fui a ver el concierto de presentación de la banda de mi pareja, en la sala Palermo. El director de la sala sabía que yo solía cantar, me cogió por banda y me dijo que tenía que subirme con los chicos que estaban tocando; se subió al escenario, me presentó y yo, en shock total, aun no sé ni cómo, llamando a los músicos cada uno por el instrumento que tocaba, porque claro, ni si quiera los conocía en ese momento; y me puse a improvisar algo con ellos. Fue la experiencia más reconciliadora del mundo, absolutamente espontáneo. La conexión fue instantánea y encima salió genial. Aun se me pone la piel de gallina al contarlo.
Ha sido un privilegio poder ver como se desarrollaba todo con tal fluidez. Lo he vivido con muchísima ilusión ¡Con decirte que todas las mañanas abría los ojos y lo primero que hacía era mirar las estadísticas para mirar cuánta gente la había escuchado y dónde! Tengo una sensación continua como de cosquilleo en el cuerpo. Es una verdadera pasada.
Realmente, en un principio no diría que haya influido mucho, porque la mayor parte de los seguidores que tengo en Instagram los traía ya de antes, cuando hacía fotografía de surf y al haber tenido unos comienzos tan repentinos en la industria de la música, la gente no sabía exactamente qué estaba pasando. Ahora mis seguidores apenas crecen, si no que evolucionan con mis intereses, pierdo público de fotografía y lo gano en cuanto a la música.
Ahora mismo Ankli es un reflejo puro de lo que he sentido durante los últimos 5 años, las experiencias que he tenido. En un futuro me gustaría que no fuese algo tan autoproclamado, es decir, ser capaz de tocar otras teclas, no hablar sólo de vivencias personales.
Sí, estamos grabando uno más de momento (¡sorpresa!). el resto ya irá viniendo poco a poco.
¡Por supuesto! Lo del Café La Palma fue algo totalmente abrumador. La sala se llenó enterita y yo, que estaba dentro del camerino no había visto cuánta gente había hasta que salí al escenario. Era mi primera vez en un escenario como Ankli y tuve una acogida super super calentita. Me sentí muy muy agradecida y feliz.
Me muero de ganas del concierto. Me parece un paso super grande, porque es casi el doble de aforo y la verdad es que estoy nerviosa, pero aun así estoy muy ilusionada también.
[imagebox maintitle=”Ankli en Moby Dick” subtitle=”#ConciertosRecomendados” image=”http://emergentes.es/wp-content/uploads/2018/05/31855789_1043679945771394_2746187941440126976_o.jpg” color=”white” space=”60″ link=”http://emergentes.es/event/ankli”]
Para mí la música es la habilidad de transmitir un mensaje emocional con sonidos, por eso su fin, lo que más disfruto y lo más importante es eso: transmitir, que mi música llegue y la gente me entienda; sobre todo, los jóvenes, que puedan sentirse identificados.
Vuelve Mad Cool, el planazo del verano en Madrid, y lo hace con un cartel… Read More
El San San Festival da el pistoletazo de salida a los festivales de primavera con… Read More
Vuelve Inverfest y lo hace con la promesa habitual de un gran invierno en Madrid.… Read More
Vuelve el Jardín de las Delicias para iluminarnos con los últimos rayos del sol de… Read More
El Festival Gigante vuelve y lo hace a lo grande. Vuelve a Guadalajara y vuelve… Read More
This website uses cookies.