MISS CAFFEINA CIERRA LA GIRA “DETROIT” CON “MOTOR CITY SHOW”

Miss Caffeína despiden su gira “Detroit” con dos noches por todo lo alto en La Riviera. En la recámara una colección de canciones con lo mejor de su repertorio, organizado en 3 partes de escándalo. Para la ocasión, contaron con las colaboraciones de Sergio Valdehita, Juancho (Sidecars) e Iván Ferreiro. No podíamos perdérnoslo y no podíamos dejar de contároslo.
Bárbara Téllez (@BbEmergentes)

 

Alberto, Álvaro, Sergio y Antonio salían al borde de un escenario adelantado y se acercaban a su público para celebrar el “Motor City Show” cerca de su público. En la parte Room disfrutamos de una versión semiacústica de temazos como “Modo avión” o “Capitán“,  que sacaron a relucir el lado más íntimo y relajado de Miss Caffeina. Este primer acto nos dejaba momentazos como un  cover de “The way you make me feel” o la dulce sensibilidad de Sergio Valdehita en “N=1”  y el tema inedito “Eres agua“. Para cerrar este escenario, Alberto se colgaba la acústica para tocar “19” “como se creó”. Momentazo de esos en los que te ves cara a cara y sientes que todo es real.  Ahí está la magia de la música en directo.

Se elevaba el telón en La Riviera para dar comienzo a la parte Rock de este concierto, en la que no podían faltar temazos como “Detroit” o “Desierto“. La sala entera coreaba “Titanes” cuando los Caffeina nos dejaban caer en “Maniac” y se propagaba la locura entre la gente. De sorpresa en sorpresa, recibimos a Juancho, de Sidecars, en “No mienten” y nos dejamos conquistar por una complicidad que se respiraba en sus voces armonizadas y que acabaron elevando el tema al cielo.

Con la energía por las nubes llegaba el momento reguetonero y “El rescate” nos puso de nuevo a bailar a todos. No nos confundamos, que cuando vas a ver a Miss Caffeina si haces algo es bailar, pero sorprende gratamente esta variedad de ritmos y de sensaciones. Los Caffeina construyen su propio imaginario sobre el ritmo de reguetón y lo cargan de guitarras distorsionados y sintes picados, reinterpretándolo a su manera y creando algo completamente suyo. Hablaba de variedad y no puedo dejar de comentar el momentazo de “The time of my life“. Mira que es tontería, pero qué ilusión hace cuando una banda versiona sus temas preferidos y resulta que te encantan. Parece que los conoces mejor. Parece que, sin conocerte,  te entienden de alguna manera cósmica. Me vino mi yo pequeña, esa que veía la peli el domingo por la tarde en el sofá de mi abuela, a visitar. Juntas cantamos a grito pelado mientras Johnny y Baby hacían el baile final de “Dirty Dancing” en la pantalla gigante y Alberto se comía La Riviera desde el borde del escenario. Una maravilla.

Volvimos al universo Miss Caffeina con el subidón de “Ley de gravitación universal” y “Ácido“, que puso a Antonio a los mandos del sinte ochentero ese que se mete dentro. La parte Rock iba llegando a su fin y no podía faltar el tremendo “Mira cómo vuelo“. Subidonaco con los 4 al borde del escenario y la sala entera gritando eso de “No le tengo miedo al miedo” con una sola voz. Enorme.

Se apagaban las luces en La Riviera y las peticiones de bis no se hacían esperar. Comenzaba entonces el tercer acto: “Rave“, con un set de escenario nuevo y una visión de Miss Caffeina en su concepto más electrónico, DJ incluído. Alberto se subía a una plataforma, rodeado de lásers, y anunciaba un “Los lobos” que acabó transformándose en “Freed from desire” y trayendo esa atmósfera noventera que impregna las bases de este proyecto y que conecta contigo y con tu historia. Bailamos hasta reventar con “Hielo” y nos preparamos para una colaboración que ya no esperábamos: Iván Ferreiro acompañaba a los Caffeina en “Oh! Sana” y  desató la locura en una Riviera que saltaba enloquecida. Álvaro y Sergio llevaban el riff desde el borde del escenario para después bajar el tema a voces y sinte y, de repente, vuelve la batería y acabamos cayendo sin remedio en una nueva vuelta de “Mira cómo vuelo“. Qué voy a decir, si me lo gocé en la parte Rock cómo no iba a volverme loca con un poco más en modo Rave. Fue como darte cuenta de que no has acabado de comerte el postre y de que aún te queda poco por rebañar.

 

Miss Caffeina aúnan la fiesta y el corazón. Son todas esas canciones que forman parte de ti y todas esas que explican quién eres ahora. Celebraban el fin de una etapa y lo hicieron rodeados de amigos y exponiendo en abanico las distintas caras del prisma que forma este proyecto. Un proyecto que abarca un repertorio cuidado y enérgico y lo envuelve de un espectáculo visual que se adapta a la perfección a la canciones. Fluimos de la intimidad del medio tiempo a toda la energía de Rave y lo hicimos en una ola creciente de energía que iba cargando el ambiente de electricidad. No es de extrañar que saliéramos exhaustos y sonrientes. Lo cantamos todo, lo bailamos todo, y, para ser sinceros… queremos más.