DANI FLACO CELEBRA 10 AÑOS SOBRE LOS ESCENARIOS CONQUISTANDO LA SALA EL SOL

Dani Flaco celebró 10 años sobre los escenarios con un concierto por todo lo alto. La sala El Sol presenció el repaso a todos sus álbumes y vibró con la cruda intensidad de Flaco, que nos mantuvo bailando entre la intimidad y la energía. Fue una noche mágica llena de susurros que atravesaban la platea en forma de melodías, de voces rotas y de caras contraídas por la emoción. Fue una noche loca de ritmos delicados y solos atronadores. Fue un concierto y unas cañas entre amigos. Fue la fiesta de Dani Flaco.
Bárbara Téllez (@BbEmergentes)

La sala El Sol abarrotada cuando comenzó a sonar la armónica de “Guarda Silencio”… y comenzó la fiesta. La banda dándolo todo, la gente cantando desde el minuto uno y Dani Flaco con esa intimidad tan intensa y tan suya, llevando la rítmica en acústico y cantando con todo. Anunció que iba a repasar todos sus álbumes y también que no debíamos acostumbrarnos a la caña, que no se iba a dejar fuera las canciones lentas. Pero así es Dani Flaco, se pone a hablar entre canciones y es como si estuvieras en el salón de su casa, más natural imposible. Nos echamos unas risas con los spoilers del repertorio, pero aún tenía ases en la manga.

Nos mantuvo arriba con las subidas de intensidad en “Daños colaterales” para después llevarnos abajo con el clásico “Princesa del subterfugio”, que acabó coreado en una ola que llenaba la platea con el sonido de los inicios de Flaco. Cuántas veces habrá tocado ese tema en cafés y salas pequeñas y cómo debe ser verlo vibrar en una mítica como El Sol. Qué momentazo.

Dani Flaco - El Sol-19

 

Ya se encargaba él de rebajar la tensión anunciando que la siguiente era más lenta todavía y dando paso a la rota “A ras de suelo”, que fluía sobre el fino pulso de Jordi Cobre (bajo) y terminó en las manos de David Sam al piano. David, el hombre pluriempleado, que se colgó el acordeón para tocar “No seamos enemigos” sobre los arpegios de Dani. Sonó delicado y roto; herido y decidido. A mi este tema me mata.

Seguía el repaso a lo más mítico y llegaba el turno de “Desaparecio”, con ese punteo de guitarra solapando la voz, y de “La ley del último trago”, con esos cortes marcados por las baquetas de Miguel Ballester y ese final marcado por la guitarra de Txetxu Altube y unos “oh” que recorrieron la sala de lado a lado. No podía faltar en este concierto “El cor por la boca”, que el público se cantó prácticamente entera bajo la sonrisa de Dani. Y es que no debe ser muy habitual ver una sala madrileña cantando en catalán. Que la gente la entenderá del todo o no, pero se la saben de cabo a rabo y eso es una pasada porque ves que, cuando la música llega, importa poco que sea fácil de entender o de memorizar, se te graba.

Continuamos con los finísimos golpes de ritmo de “Una salida de emergencia”, que terminó con una buena fiesta de punteos, y con  “Versos y madera”, que meció la Sol bajo la suave pena del tema que da nombre al último álbum de Flaco. Subió entonces al escenario Javier Lopez de Guereña, tocaron “Nos ocupamos del mar” y yo sólo podía mirar las manos de Javier… hasta que me di cuenta de que sonreía mirando a Dani. Hace poco me decía que se ve en las fotos que son buenos amigos, y es verdad. Un momento precioso a la luz de una canción preciosa. Muy bueno.

Dani Flaco - El Sol-8

 

Retomamos la ola con “De quicio”, que nos volvió locos con sus cambios de velocidad y con los golpes de cuerpo  de voz de Flaco, que se dejó el alma en el momento. Le acompañó Txetxu en “Actores secundarios” y acabó cantando sobre los suaves coros de la sala. Se fue apagando poco a poco, se hizo el silencio un instante… y estalló en aplausos.

No faltaba mucho para el final y, tal y como se nos había anunciado, habría una subida. Se nos metió el ritmo en el cuerpo con “Otra piel” y “El mayor de todos mis miedos”. Subidón de intesidad con “Cincinnati” y vuelta al folk con “Nomeolvides”, que levantó las voces de toda la Sol para terminar en un momentazo de acordeón a cargo de Sam. Los ánimos estaban por las nubes cuando un solaco de Txetxu anunciaba “Secretos de sumario” y ponía a La Sol a bailar. La complicidad se palpaba en el escenario y los músicos sonreían al comenzar “Corazón en bancarrota” sobre las palmas incansables de la gente. Flaco se dejaba la voz cantando con nosotros sobre la acústica y nos preparaba para un final que, pese a todo, tenía que llegar.

Dani Flaco - El Sol-15

 

Naturalmente quedaba alguna más para la despedida y Dani salió de nuevo para tocar “Si tú quieres”, que hizo el silencio perfecto para la entrada a voz de “Llegó la primavera” y ese ritmo que nos puso a todos a bailar. Y así andábamos, con la fiesta subida y con ninguna gana de irnos a casa. Pero quedaba una. Sonaban las primeras notas de “Esa hora”  y ya se encargaba la banda de meternos toda la energía en el cuerpo. Los colchones de teclado, el solaco de Txetxu sobre los golpes de ritmo… y la voz de Flaco rompiéndose al cantar los últimos versos, y sus golpes de pie marcando el ritmo, y su cara de estar dándolo todo… Qué celebración.

Hay una cosa que me gusta especialmente de los conciertos de Dani Flaco. Me encantan las cosas que dice entre canción y canción. No es lo más reseñable, es verdad, pero de verdad que esto que he dicho tiene sentido. Me encanta sentirme como si estuviéramos con unas acústicas y unas cañas en casa, que me haga reír y, de repente… bam! Te canta casi descarnado y tú te quedas ahí medio roto, sintiéndote igual que él. Y de repente… bam! Risas otra vez y temazo de esos que sacan voces rotas y golpes de cuerpo, de esos en los que se para el tiempo y no sabes si estás bailando o te has quedado parado alucinando. Me encantan las canciones, pero en directo me doy cuenta de que me gusta aún más la forma en la que Flaco te guía a través del repertorio, te hace partícipe y, de alguna manera, te cuenta su vida en confianza. Me encanta.