NUR PRESENTA “ORIGEN” Y SU ENERGÍA SIGUE SIENDO INCOMBUSTIBLE.

El pasado 18 de octubre la cantante y compositora Nur presentó “Origen”, una vuelta a su raíz en la que desarrolla la historia de una evolución personal sobre elementos tan suyos como la intimidad de su voz y la fuerza de una instrumentación que atravesaba el cuerpo. Se sintió la emoción y la complicidad viajando a través de las miradas, disfrutamos de la interpretación más desgarrada de Nur, vibramos con las colaboraciones de Marazu, Morgan y SoulDriverS y descubrimos los secretos de “Origen” de primera mano. Todo un lujo.
Bárbara Téllez (@BbEmergentes)

La Galileo en silencio, se encienden las luces y Edu Ortega, Tino Lebowski, Sergio Fernández y Jorge García nos arroparon en una intro instrumental que acompañó la entrada de Nur (Nuria Elósegui) al escenario. Los abrazó a todos, se sentó al piano  y comenzó la suave melodía de “Días Salvajes”. Qué mejor forma de dar la bienvenida a “Origen” que haciendo el camino desde el principio. Inicio suave, subida de intensidad, solazo de Tino y el pasado queda atrás para dar la bienvenida a “Los extraordinarios” con ese sonido folk del que llevamos días hablando.

Nur repasó todos los temas del nuevo álbum, desde la emotiva “Ciclos clasificados” a la impetuosa “El poder de tus miras”, punteos blueseros y finalazo incluídos. Estábamos bien en el bote cuando Nur invitó a Morgan (Carolina de Juan) a cantar con ella “No tengo nada”, otra de las bombas de “Origen” y una muestra del abanico de influencias que han dado cuerpo a este álbum. Las voces de Nina y Nur bailaron sobre la suave intensidad de lap steel para explotar en un estribillo lleno de energía y de dolor.

Nur - Galileo

 

Con la energía con las nubes comenzó la poderosa “Amores complicados”, con ese ritmillo que se te mete en el cuerpo y esa melodía entrecortada. Se palpaba la complicidad y Nur se dejaba llevar por la mandolina de Edu, jugando con cada pasito que daba sobre ella y soltándolo todo en esas notas mantenidas, limpias y brillantes, que atraviesan el aire y ralentizan el tiempo. Después dijo que quería presentar un tema nuevo. ¡Después de eso lo que quiera! Y se quedó sola para interpretar “El creador” a voz y piano, un tema suave, con agudos delicados y emotivos a la que siguió la desgarrada “No me quedan balas”. “Sí me quedan-dijo ella- gracias a vosotros”.

Aún tenía el corazón como un garbanzo cuando subió Jorge Marazu al escenario para interpretar el suave “Escandinavia”. Qué decir. Vaya dos voces para vaya un temazo. Pero no podía quedar la cosa ahí y Jorge se quedó un poco más para interpretar “Lucha de titanes” con esa sensibilidad tan suya fundida con la suave voz de Nur, que acabó sacándole su voz más rockera en un final lleno de energía. Y aún quedaba tela, nos esperaban “La tercera puerta” y el emotivo “Así funciona”, con esos cortes de ritmo que marcaban Jorge y Sergio llenando la sala de intensidad.

Nur - Galileo

Bueno, llegados a este punto tengo que admitir una cosilla, y es que no sólo fui a ver el concierto. Formo parte de SoulDriverS, el coro de música moderna que dirige Nur, y ella quiso que esa noche la acompañáramos con uno de los temas que más significan para ella: “Viva”. No soy imparcial y no puedo contaros cómo fue desde fuera (para eso os dejo este vídeo y ya juzgáis vosotros mismos), pero sí puedo contaros cómo lo vivimos desde dentro. Estábamos nerviosos y emocionados. No sólo porque sabemos lo que costó llegar hasta ahí, si no porque significa un mundo que una persona a quien admiras quiera que formes parte de un momento especial para ella. Lo cantamos todo. Le cantamos a Nur como consuelo por su pérdida y le cantamos a la Galileo como un equipo detrás de su capitana. “Viva” resonaba bajo el techo de Galileo y Nur doblaba la espalda, llenaba los pulmones y cantaba con todo lo que tenía. Y lo mismo hicimos nosotros.

Volvimos a la platea emocionados, aún quedaban los platos fuertes y no se hicieron esperar. “Origen” nos puso un pie a tierra, nos dejamos mecer y nos dejamos empapar del leitmotiv de este disco y de esta etapa. Las voces de Edu y Nur se fundían en el estribillo y nosotros cantamos el puente como si no hubiera mañana. Se iban a despedir con  “No soy inmortal”, con Edu y Tino tocando frente con frente, pero aún faltaba una. Nur dijo “Esto lo hago por vosotros”, pero me da igual, que no deje de tocarla. “Chico Rock” es casi un himno en los conciertos de Nur y así debía acabar la fiesta. La gente se puso de pie y se amontonó a cantar a gritos al pie del escenario. Ella intentó terminar, pero la Galileo volvía a corear el estribillo y nos enganchábamos en otra vuelta que en secreto cantaba todas las dificultades, los conciertos pequeños, la lucha y, finalmente, aquella canción que había sido banda sonora de los días salvajes también cantaba “Origen”.

Nur - Galileo

Bueno, qué voy a decir de Nur: canta que no es normal. Eso es lo primero porque es lo más evidente, pero te llega porque hay algo detrás. Su voz es un canal directo a ti y en ella derrocha toda su sensibilidad. Puede hacer con ella lo que quiera: puede cantarte en un susurro, puede quebrarte de un golpe, puede llenarte de notas que te elevan y te sueltan. Te comprime y te libera. Y podría hacerlo con cualquier canción, pero no canta canciones cualquiera. Nur escribe lo que siente y hace que lo sientas cuando lo canta y fue aquello lo que vibraba en Galileo. Vibra al verla arquear la espalda para dar una nota potente, vibra cuando te susurra y vibra cuando mira al frente y sabes que lo que dice es verdadero. Vibra porque ella es verdadera.

 

 

Nur vuelve al origen

Entrevista