JORGE MARAZU SE RECONSTRUYE EN “ESCANDINAVIA”

Jorge Marazu presenta su segundo LP “Escandinavia”, una reconstrucción, una vuelta a las melodías clásicas del folklore español con un sonido que bebe de las raíces de la música afroamericana. Una colección de letras directas y honestas que Jorge defiende con la integridad de quien ha puesto el alma en el trabajo.
Bárbara Téllez (BbEmergentes)

Cuando Jorge Marazu habla de”Escandinavia” algo te arropa. Ahí hay mucha sangre, mucho sudor y muchas lágrimas, y eso se nota. Cuando escribí la crónica de la presentación en Galileo sólo podía pensar en las canciones, en la intensidad, en las melodías, en esa forma que tiene Marazu de hacer el vacío y sacar de en medio todo lo que hay entre su voz y tú. Esta vez he tenido oportunidad de sentarme a charlar con él, de hablar de los retos, de las alegrías y del trabajo. De todo lo que hay detrás de esta apuesta y de la forma en la que él lo ha querido expresar.

Las fotos son del concierto acústico del 13 de noviembre en la reapertura del Dog&Roll. No iba a escribir sobre ello, pero si no lo comento me muero. Dicen que cuando una canción es buena no necesita nada. Teníais que haberlo visto. Una banqueta, una guitarra y un chico compartiendo su historia. Ni coros, ni colchones, ni solos, pero esas canciones… El silencio contenido se llenaba con la voz de Jorge y el arrullo de las voces tímidas que susurraban letras que hablaban de todos. Entre los clásicos como “Miedo” o “Recuerdo Crónico” y los temas nuevos (“Escandinavia”, “Adios”, “Media vuelta”…) un par de versiones de esas que a mi me dejan en el sitio: “Un vestido y un amor” y “La bien pagá”. Qué bonito.

 

1. Cuéntanos, ¿qué hay nuevo de Jorge Marazu en “Escandinavia”?

Bueno, casi todo. Sobretodo la manera de plantear el proyecto o la manera de plantearme yo como artista. Es una reconstrucción de todo, de definir bien, de tomar decisiones a riesgo de muchas cosas, pero haciendo lo que uno cree que tiene que hacer.

Una evolución personal y musical. ¿Van acompañadas?

Sí, van completamente unidas. Hay oficios en los que todo va mimetizado, en los que una se tiene que juntar con la otra y a mi me pasa un poco eso.

 

2. Para este álbum has buscado una composición más cercana al folklore: un poco de copla, bolero…

Sí, tiene un punto más clásico. Sin embargo para la producción hemos utilizado influencias de música americana como puede ser Tom Waits o John Henry. Hemos intentado llevar estas melodías más tradicionales con guitarras sucias, contrabajos, pedal steel… Todo surgió durante el proyecto de copla en el que trabajamos el año pasado, La Ruta de los Colmados, que nos abrió una perspectiva de producción de estas melodías clásicas.

3. Para los músicos independientes como tú es un reto afrontar la inversión que supone grabar un disco, ¿cómo te has planteado la financiación?

Hay que ser consciente de que inviertes un dinero que vas a perder, invertirlo muy a largo plazo. Inviertes en el arte y con la intención de hacer las cosas bien, de contratar a los músicos que quieres contratar, encontrar el sonido que buscas y que todo esté como tiene que estar. Fue un poco dramático porque después de grabar yo me veía en una situación imposible para afrontar la fabricación, el diseño… pero la gente se portó genial en el crowdfunding y salió todo bien. Es una ida de olla, pero apuestas porque a la gente le guste y porque lo reciba como algo tratado con mucha integridad y con mucho cariño.

He leído que estuviste a punto de fichar por una multinacional y finalmente has autoeditado el disco bajo el sello “Escandinavia Records”.

Estuvimos 4 meses negociando y parecía que todo iba para alante pero llegó un momento en el que me dijeron que no podían invertir en un artista que no tuviera público. Al final acabas entendiéndolo, porque no son una ONG. Igual en el futuro hay una posibilidad, pero en este momento pensamos ambas partes que era mejor yo tuviera un pequeño éxito en solitario que un gran fracaso a lo grande.

Al final ha resultado mejor sacarlo así porque yo tenía muy claro cómo quería hacer algunas cosas. Es un disco muy personal, una reconstrucción.

Pues ha resultado genial, la presentación en Galileo fue un exitazo.

Bueno, de eso se trata. Al final el disco ha salido adelante y yo he visto un crecimiento enorme. De no llenar nunca Galileo a meter 300 personas. Me he dado cuenta de que en el tiempo desde que saqué el disco hasta que lo presenté, sin medios para promo ni nada, el disco ha tenido un recorrido propio. De gente a gente.

Cuando no tienes ayuda de nadie y ves que todo avanza por la inercia de las canciones, por lo que has apostado… No sé, igual no estamos tan locos.

Jajaja. Es verdad, Igual no lo estamos. Creo que hablamos de esto mismo en el concierto de Txetxu Altube.

Sí, claro. Aquello fue… Algo está pasando. No es que lo estén reclamando a gritos, pero hay mucha gente apostando por algo que no apoya nadie a nivel industrial. Igual hay gente que debería abrir los ojos o igual éste es el camino, no lo sé. Con las multinacionales es todo una cuestión de intereses. A ellos les interesa que vendas discos y a ti te interesa que te posicionen, pero no a cualquier precio.

Marazu en Galileo

Sonidos, ritmos y energías que se hilan y estructuran por lo que tienen en común: La cruda honestidad de Jorge Marazu.
4. En este sentido, ¿crees que los músicos independientes podéis suplir la inversión en promo con las redes sociales?

Bueno, no lo sé. A veces aunque tengas un montón de seguidores cuando haces un evento no va nadie. Lo que hay que pensar siempre es que haya un buen trabajo, que sin que tú le pidas a nadie que lo comparta, decida hacerlo porque le guste.

 

5. Con toda esta experiencia para lanzar “Escandinavia” habrás aprendido muchísimas cosas. ¿Qué consejo le darías a alguien que estuviera trabajando en su primer álbum?

Sobretodo que sea fiel a si mismo. Cuando tienes una idea es genial recibir consejos de maestros y de músicos más experimentados, pero al final dentro de todo ese batiburrillo hay una línea que uno quiere seguir y que no debe perder. Para sentirte a gusto, para poder subirte a un escenario y defender esas canciones que son parte de ti.

 

6. Para terminar, en Emergentes somos fans “Casi Famosos” y acabamos todas las entrevistas con la pregunta final de la película: ¿Qué es lo que te apasiona de la música?

Jajaja. Bueno, con estas cosas uno un día piensa una cosa y otro día piensa otra. Es increíble tener un trabajo en el que la gente te aplaude cada 3 minutos, eso es así. Pero no es eso. Yo soy una persona que necesita mucho querer, que necesita que la quieran. Y la música para mí es una necesidad, es sentir que estás aportando algo a la gente, que estás sacando algo que tienes dentro y con lo que convives las 24 horas.