DANI FLACO SATISFACE AMPLIAMENTE

“Vamos a intentar satisfaceros ampliamente”, dijo Dani Flaco al presentarse ante la sala Galileo. Y vaya si lo consiguió. Si es tu primera vez con Dani ya te lo explica él al principio. Le gusta tocar unos temas, tomar una copa y charlar. Y así le sale una mezcla entre concierto y monólogo en el que te sientes tan en confianza como si estuvieras en el salón de tu casa disfrutando el rato con unos amigos. Tan en confianza como para bajar las barreras, mecerte en las acústicas y dejarte empapar de las letras de Dani como si contaran tu historia.
Bárbara Téllez (@BbEmergentes)

Dani Flaco y Pepo López tomaron el escenario y  nos dejaron una colección de canciones de corte Rock y Folk que conquistó a la Galileo. Desde clásicos como “Historias desesperadas” al reciente “Versos y madera”, repasamos la discografía de Dani Flaco en un formato íntimo que se apoyaba sobre una cuidada instrumentación. El slide y la harmónica en “Guarda silencio” o la mandolina en “Luz de gas” y “No seamos enemigos” nos dejaron el poso más folk de la noche, mientras que la fuerza de temas como “Salida de emergencia” dejaron su energía más cañera.

Se anunciaban sorpresas y Dani subió a Javier López de Guereña, con quien interpretó el tema de Krahe “Nos ocupamos del mar” y que después nos dejó su ritmo de bossa con “Algo liviano”. Él nunca canta, por lo visto, pero qué bonito. Cuando las cosas son naturales te llegan directas, y así fue. Pero no quedó ahí la cosa, César Pop ya estaba preparado para “Actores Secundarios” y nos dejó el regusto dulce y triste de su voz suave, que se entrecruzaba con la voz aireada de Dani. Y aún quedaba tela. No hubo más colaboraciones pero sí más sorpresas, porque Pepo López nos dejó “El silencio de las hadas”, compuestas para el proyecto Chivo Chivato, con ese aire entre delicado y derrotado. Descubrimiento.

Emergentes: Dani Flaco - Galileo

¿Y qué más? Me dejo cosas, seguro. Clásicos como “Princesa del subterfugio” o “El cop per la boca”. Momentazos en “El mayor de todos mis miedos”, con ese ritmo tan folk y el dolor en la voz de Dani; en la tristeza de “Nomeolvides” y en la intensidad de “Secretos de sumario”. Se despidieron dejándonos cantar “Corazón de bancarrota” y se fueron haciendo el moonwalk. (¿No decía que estábamos totalmente en confianza? Así andábamos)

Naturalmente aún había ases en la manga y nos quedaban temazos de corte enérgico como “Esa hora”, que acabó con Pepo haciendo el punteo al borde del escenario mientras la Galileo se acompañaba con palmas. Espectacular. Y para despedirse, “Llegó la primavera”. Qué agridulce, que auténtico y qué cuerpo se te queda al acabar un concierto con esa energía.

 

Ir a ver a Dani Flaco es casi como terapia. Te relajas, escuchas buena música, reflexionas un poquito, te echas unas risas y sales como nuevo. Porque las canciones son geniales, pero además él te hace sentir en casa. Te canta su historia, te cuenta sus cosas y lo ves tal como es. Lo animas en sus temas enérgicos, lo acompañas en los derrotados y de alguna forma, en la complicidad que se crea, todo se da la vuelta y él te acompaña a ti. Y ya no sabes quién canta qué, pero a quién le importa, eso es lo especial.